Algo breve de mi reflexión sobre el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan

Por Julia Anguiano Rosas

“Y queremos decirle al mundo que lo queremos hacer grande, tan grande que quepan todos los mundos que resisten…”

Comité Clandestino Revolucionario Indígena. Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

 

Hace poco tuve la oportunidad de escaparme a tierras zapatistas. Desde la entrada del Caracol, personas con pasamontañas negros nos ayudaron a transportar nuestro equipaje hasta llegar al área de campamento. Lo primero que me llamó la atención fue la fuerza física de las zapatistas y la facilidad con la que se mueven en su terreno -aún de noche y aún cargando maletas-, al grado en que me costaba trabajo distinguir entre hombres, mujeres y niñas. Probablemente porque estoy acostumbrada a ver una manera de caminar diferenciada entre hombres y mujeres, pero también porque en sus cuerpos se refleja el esfuerzo en igual medida. Admiro su rebeldía, pero me pareció evidente que sabía muy poco de la historia que albergan detrás de sus pasamontañas. Fueron solo unos días lejos de mi ciudad, pero bastaron para obligarme a tomar asiento, pensar y escribir -e investigar-.

1º de enero de 1994, en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, se levanta en armas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), luego de diez años de juntar sus fuerzas. ¿Sus demandas? Pan, salud, educación, autonomía y paz.[1] Se trata de un movimiento compuesto mayoritariamente por indígenas chiapanecos, muchos de ellos sobrevivientes a los ataques del ejército mexicano.

“No nos amedrentan sus tanques, aviones, helicópteros, sus miles de soldados. La misma injusticia que nos tiene sin carreteras, caminos y servicios elementales se vuelve ahora contra ellos. No necesitamos carreteras, siempre nos hemos movido por brechas, caminos reales y picadas. Ni con todos los soldados federales alcanzarían a tapar todos los caminos que siguió antes nuestra miseria y ahora sigue nuestra rebeldía… Tendrán que aniquilarnos a todos, absolutamente a todos, para detenernos por vía militar. Y siempre les quedará la duda de si no habrá quedado alguno por ahí que vuelva a iniciar todo”.

– Carta del Subcomandante Insurgente Marcos (1994).

Después del incumplimiento de los Acuerdos de San Andrés[2], cuyo propósito era erradicar la exclusión política hacia los pueblos indígenas y otorgar autonomía completa a sus pueblos, el EZLN hizo lo suyo. Se formaron entonces las Juntas de Buen Gobierno, en agosto de 2003, ayudando a que las comunidades indígenas mejoraran sus condiciones de vida.[3] Veintiséis años más tarde, después de aquel histórico inicio de año, el EZLN sigue de pie. Más fuertes y sabias, las juventudes que nutren las tropas y direcciones en la organización se han organizado de una manera distinta. Su formación política, cultural y técnica supera a pasos agigantados el conocimiento de quienes iniciaron el movimiento.[4]

Gracias al levantamiento de 1994, las mujeres zapatistas se alzaron también en contra de la esclavitud y el maltrato.[5] Ahora no son solo hombres quienes dirigen este movimiento. Con la creación de las Juntas de Buen Gobierno, las compañeras empezaron a integrarse a la toma de decisiones y bajo el nombre de “La comandanta Ramona”, en 2007 se convocó el primer Encuentro de Mujeres.

Aquel Encuentro produjo un enorme trabajo de reflexión para las mujeres que participaron. “Es más, cuando se percataron de que sí valían tuvieron que demostrárselo primero a ellas mismas”.[6] La resistencia trajo consigo la reivindicación del valor de las mujeres en sus comunidades y su participación. La experiencia de los hombres las puso en desventaja, pero no fue impedimento para que se apropiaran del espacio de lucha.

Prueba del avance de las mujeres dentro del EZLN y motivo de mi visita al territorio zapatista, fue la celebración del Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que luchan, que tuvo lugar en el Caracol IV y recibió a 3 mil 259 mujeres de 49 países distintos. La sensación de presencia era abrumadora. Al aclarar el tema del Encuentro -la violencia contra las mujeres-, las compañeras zapatistas nos dieron la bienvenida con su palabra; declararon que nos encontrábamos en un lugar seguro para expresar nuestro dolor y nuestra rabia e hicieron un llamado a unificar a las mujeres del mundo.

No me parece menor el esfuerzo que les significó a ellas asegurarnos un espacio seguro -porque dónde demonios encuentras espacios seguros hoy en día-, así que aprovecho también para agradecer nuevamente a las compañeras por haberlo logrado. A un año del Primer Encuentro Internacional, donde nos comprometimos a lograr una disminución en las cifras de mujeres violentadas y asesinadas, nuestras cifras se han elevado sustancialmente, con una mujer asesinada cada dos horas y media.[7] Mientras tanto, las compañeras zapatistas lograron 0 feminicidios en su territorio. Su espacio no solo fue seguro para nosotras, YA ES una realidad para ellas.

El principal aprendizaje que las compañeras me dejan, lo aclararon con palabras muy simples: la diferencia crea fuerza.

“Aunque estemos de acuerdo o no estemos de acuerdo con otras luchas y sus modos y geografías, pues a todas nos sirve escuchar y aprender. Por eso no se trata de competir para ver cuál es la mejor lucha, sino de compartir y de compartirnos”. [8]

Hasta el momento, esto me ha llevado a pensar en todo el tiempo malgastado en calificarnos unas a otras y desafiando nuestros feminismos, cuando ni la edad ni nuestro lugar de origen nos deberían hacer menos en esta lucha. Puede que eso sea lo que en mí forma la sensación de haberles fallado -aunque sea un poco-. Creo que más allá de dejar de cuestionar los privilegios que nos hacen vivir la violencia de formas y medidas diferentes, el mensaje se traduce en anteponer la sororidad.

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Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que luchan, foto Angie Contreras

Por mucho o poco que haya entendido sobre toda la historia política del movimiento, siento sólida la idea de compañía, compañerismo, compañera. Las mujeres zapatistas, lastimadas y con todo un sistema en contra, hablándonos con tanta dulzura desde su experiencia, han tenido sus prioridades muy claras. Por eso, aprovechando las reflexiones de fin de año y las metas del 2020, creo que es importante dar prioridad en nuestra agenda a todas las enseñanzas de nuestras compañeras zapatistas, porque tenemos mucho que aprenderles y mucho que compartirnos.

Al final del Primer Encuentro de Mujeres, al vaciarse el Caracol, quedaron colgados los carteles que decían “después del 1 de enero de 2008 todo vuelve a lo normal”.[9] Afortunadamente, nada de esto fue cierto. Ahora, después de este encuentro de mujeres zapatistas con mujeres del mundo, yo también deseo que aquí y en muchas partes del mundo, ya nada vuelva a lo normal.

@73AnguianoMCR

 

[1] Entrevista al Subcomandante Marcos. «Nos hemos estado preparando en la montaña desde hace diez años». Enlace Zapatista, 04 de enero de 1994. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/1994/01/04/subcomandante-marcos-nos-hemos-estado-preparando-en-la-montana-desde-hace-diez-anos/

[2] Miguel Ángel Sámano R, Carlos Durand Alcántara, Gerardo Gómez González. Los acuerdos de san andrés larraínzar en el contexto de la declaración de los derechos de los pueblos americanos. P. 105 https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/1/1/12.pdf

[3] Comité Clandestino Revolucionario Indígena Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Rebeldía. Chiapas, México. Junio, 2005. Pág. 6-7

[4] Comité Clandestino Revolucionario Indígena Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Sexta Declaración... Pág. 8

[5] Eugenia Gutiérrez. 2008. «Una reseña del encuentro de mujeres zapatistas». https://mujeresylasextaorg.com/2008/01/07/una-resena-del-encuentro-de-mujeres-zapatistas/

[6] Eugenia Gutiérrez. 2008. «Una reseña del encuentro de mujeres…

[7] Infobae. 2019. «El país feminicida: 1,199 mexicanas fueron asesinadas en lo que va de 2019». https://www.infobae.com/america/mexico/2019/05/30/feminicidio-en-cifras-rojas-en-mexico-asesinan-diariamente-a-nueve-mujeres/

[8] Ejército Zapatista De Liberación Nacional. 2019. «Palabras de las mujeres zapatistas en la inauguración del Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan». https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/12/27/palabras-de-las-mujeres-zapatistas-en-la-inauguracion-del-segundo-encuentro-internacional-de-mujeres-que-luchan/

[9] Eugenia Gutiérrez. 2008. «Una reseña del encuentro…

 

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